viernes, 3 de enero de 2014

El Gobierno indulta ahora a un conductor que atropelló adrede a dos peatones

El Supremo confirmó los 14 años de cárcel por sendos homicidios frustrados al considerar probado que los arrolló para matarles

Solo tres semanas después de que el Tribunal Supremo anulara el polémico indulto que el Gobierno concedió a un conductor kamikaze condenado a 13 años de prisión por circular en sentido contrario en la AP-7, en Valencia, y causara la muerte de un joven en un accidente de tráfico, el Ministerio de Justicia acordó idéntica medida de gracia para otro conductor que deliberadamente, y en dos ocasiones, atropelló en Madrid a dos peatones con la intención de matarles y a los que dejó malheridos.

El indulto del colombiano Sixto Mario Arango Durango fue firmado por Alberto Ruiz-Gallardón el pasado 29 de noviembre, cuando aún resonaban los ecos por el controvertido perdón, el 7 de noviembre, al kamikaze de Valencia. En el nuevo real decreto, el ministro perdona 8 de los 14 años de cárcel a los que fue condenado el conductor como «autor de dos delitos de homicidio en grado de tentativa», a pesar de que el propio Tribunal Supremo descartó de manera expresa que el doble atropello fuera un accidente fortuito, como alegaba el recurrente, entre otros motivos porque una de las víctimas fue embestida dos veces.

Primera instancia

Arango fue condenado en primera instancia en mayo de 2006 a dos penas de siete años de cárcel por la Sección 23ª de la Audiencia Provincial de Madrid. El tribunal consideró probado que la madrugada del 26 de agosto de 2001 el procesado intentó matar a sus dos víctimas a la salida del bar Tormes, regentado por su mujer en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz. Según el fallo, cuando ambos salieron del local, el condenado, «que les estaba esperando, puso en marcha su vehículo y, acelerando a considerable velocidad, les embistió, arrollando a ambos cuando se encontraban en la acera». Según el fallo, el condenado siempre tuvo la «intención de quitarles la vida, lo que no consiguió gracias a la intervención médica de la que fueron objeto». Las dos víctimas quedaron malheridas. Una de ellas muy grave, con fracturas en el fémur y en el sacro, entre otras lesiones, que le hicieron pasar dos veces por el quirófano y le dejaron secuelas permanentes.

Arango Durango recurrió ante el Supremo con el argumento de que todo fue fortuito. El alto tribunal, sin embargo, confirmó la sentencia de la Audiencia, los catorce años de pena, y sobre todo que el doble atropello no fue un accidente fruto de una «negligencia», sino que fue una acción dirigida «intencionadamente» contra las víctimas, sabedor el conductor de la «potencialidad letal» de conducir un automóvil por la acera a «considerable velocidad».

Según el Supremo, pocas dudas de la intencionalidad del accidente podrían caber cuando no había huellas de derrape y el croquis de la Policía confirmó que el vehículo desde que arrancó hasta que colisionó con los peatones siguió una línea recta. Pero, sobre todo, la intencionalidad quedó demostrada porque una de las víctimas fue atropellada dos veces, según el Supremo, que insistió en que las heridas de los dos peatones no resultaron «letales» por «haber sido tratadas médicamente a tiempo».

El Ministerio de Justicia, en el real decreto, explica que su decisión de indultar al conductor colombiano es a petición del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 2 de Castilla-La Mancha, que invocó el artículo 206 del reglamento penitenciario, que es el que faculta a la Junta de Tratamiento de la prisión solicitar al juez la tramitación de un indulto particular. Sin embargo, ese mismo artículo acota la reclamación de esa gracia solo a casos limitadísimos en los que la conducta del preso «se pueda calificar de extraordinaria» dentro de la cárcel y durante años.

Apoyo del tribunal

En cualquier caso, el indulto siempre es potestad exclusiva del Gobierno, que no debe ni siquiera argumentarlo y mucho menos justificarlo.

El Ministerio de Justicia explicó ayer que el perdón a Arango, además, contó con el visto bueno del tribunal sentenciador (en este caso la Audiencia Provincial de Madrid) y la Fiscalía, instancias ambas que deben ser consultadas de forma preceptiva por el Ejecutivo, pero cuya opinión no es vinculante ni mucho menos para el Gobierno, que viene rechazando sistemáticamente peticiones de indulto, por ejemplo de delincuentes multireincidentes.

Se da la circunstancia de que hace poco más de un año y medio, el conductor colombiano ahora amnistiado reclamó el indulto. Entonces, en mayo de 2012, el Ministerio Público y la Audiencia Provincial de Madrid se negaron a apoyar la medida de perdón del preso que ahora Instituciones Penitenciarias considera modelo. Y Justicia denegó su indulto. En ese mismo departamento no supieron explicar ayer qué ha cambiado en estos 18 meses para conceder el perdón al conductor que dejó lisiado de por vida, con el acortamiento de una pierna, a uno de los viandantes que aquella noche del verano de 2001 fue arrollado.

http://www.hoy.es/v/20140103/nacional/gobierno-indulta-ahora-conductor-20140103.html

jueves, 2 de enero de 2014

Las cooperativas de energías renovables duplican socios en medio del caos de la reforma de Soria

Som Energía, la pionera en España cuenta ya con casi 12.000 socios.


Paneles solares

Las cooperativas de renovables se están abriendo paso en el mercado energético, sobre todo tras la última reforma energética del Gobierno y el caos en el que se ha sumido el sector. Estas empresas, que no aseguran ahorros inmediatos pero sí abren el mercado a una mayor competencia, han acelerado la captación de socios en los últimos meses.

En algunos casos, como el de Goiener, se han duplicado. La cooperativa vasca, que se fundó a principios de 2012 - justo cuando el Gobierno suspendió la concesión de nuevas primeras a las renovables-, ha sumado más de 500 socios desde el pasado mes de agosto y la cifra total asciende ya a 1.033, según figura en su página web.

La catalana Som Energía, la pionera en España, también ha registrado una evolución muy favorable. A mediados de 2013 contaba con 8.000 socios. Ahora ya son cerca de 12.000.

Este tipo de compañías comercializan (y en casos producen) kilovatios procedentes exclusivamente de energías 'verdes' y avalan este origen con certificados del regulador del mercado.

En estas empresas los consumidores forman parte de la empresa y su objetivo no es solo la apuesta por las renovables, sino promover un cambio de modelo energético. No se trata de un fenómeno nuevo, en Europa surgieron en las primeras décadas del siglo pasado para poder suministrar electricidad a las zonas apartadas de las primeras redes eléctricas. Alemania se sitúa a la cabeza del ranking, cuenta ya con más de 4.500 cooperativas energéticas.

http://www.elboletin.com/index.php?noticia=90361&name=Econom%C3%ADa

I regret nothing!

martes, 31 de diciembre de 2013

El pueblo ruso se siente engañado y estafado

Ramón Franquesa es profesor de Economía en la Universitat de Barcelona (UB), donde investiga la gestión de recursos naturales renovables, la economía social y los procesos de organización económica no capitalista. En la década de los ochenta participó en un programa de intercanvio de la Universidad Lomonosov de Moscú que le permitió ser testimonio de la disolución de la Unión Soviética y la rápida transición al capitalismo. Àngel Ferrero entrevistó a Ramón Franquesa para La Directa en el barrio de Gràcia de Barcelona. Esta es la transcripción íntegra de la entrevista.

 

¿Por qué motivo viajaste a la Unión Soviética? 

Fui a finales de los ochenta por diversas razones, pero sobre todo porque trabajaba en un grupo de investigación de empresas autogestionadas y cooperativas de la Universidad de Moscú. En aquel momento se hbalaba de cómo se tenia que hacer la reforma económica, y, dentro de este debate, una de las cosas que se planteaban desde la izuiqerda era intentar ver cómo se podían transformar las empresas estatales, gestionadas por el Gosplan de manera muy poco eficiente, en un tipo de empresa más participada por los trabajadores, con más autonomía. El problema de partida era que la propiedad pública únicamente existía como propiedad estatal y eso condujo a que las empresas fueran poco eficientes y tuvieran poca capacidad de innovación. Éste era uno de los elementos que estaba llevando a la Unión Soviética a la pérdida de innovación y a perder, en cierto modo, la carrera económica con Estados Unidos.

El programa donde trabajaba era parte de un programa de intercambio universitario entre la Universidad Estatal de Moscú, la Lomonossov, y la Universidad de Barcelona, pero también era muy informal, porque no había dinero para financiar un proyecto como ahora. Lo que había era un acuerdo de intercambio de conocimientos. En la Lomonossov trabajaba en seminarios y grupos de investigación, pero no en las clases formales. Mi ruso era limitado y la Unión Soviética era un país cerrado en sí mismo. No se podía impartir en otra lengua que no fuera la rusa. Los catalanes que fuimos no tuvimos ningún tipo de retribución, el programa sólo cubría la estancia. Una parte del acuerdo era que yo no podía dejar mis obligaciones académicas en Barcelona. Gracias al resto de los profesores, podía concentrar las clases y eso me permitía tener largas estancias en la URSS.

¿Cuántos años estuviste?

Estuve cuatro años, pero ellos continuaron con el programa. Cuando se disolvió la URSS y se emprendió un camino claro de privatización, su esperanza quedó truncada. Se pasó de unas empresas estatales poco eficientes a unas empresas privadas en manos de grupos de mafiosos. Muchas veces los antiguos directores terminaron apropiándose de aquellas empresas.

Visitaste fábricas y centros de trabajo.

Parte del programa era mantener conversaciones con los trabajadores. El problema que vivia la URSS era técnico, desde el punto de vista económico, pero también político. Parte de un factor de desánimo, no sólo para mí, sino para mucha gente que trabajaba con nosotros, era observar que los trabajadores no entendían lo que estaba ocurriendo y cuáles serían las consecuencias de la privatizacion de las empresas. Sólo veían a corto plazo una relajación de las obligaciones y una tolerancia más grande hacia el mercado negro. Recuerda que en aquella época una parte importante de los ingresos de los trabajadores procedía de llevarse los productos de la fábrica para venderlos en el mercado negro. En estos años de transición, los directores de la fábrica que aspiraban a quedarsela compraron una cieta paz social a partir de la tolerancia hacia este hecho. Después, evidentemente, la situación se invirtió y pasaron a comportarse como verdaderos empresarios: desaparece cualquier concesión en la jornada laboral (hasta entonces el absentismo era frecuente) o en la tolerancia hacia el hurto.

Has explicado que una parte del proceso fue convertir a los obreros en accionistas y después presionarlos para convencerlos de que vendieran sus acciones.

Eso fue en la etapa final. Tienes que pensar que todo el proceso fue muy caótico. Se pretendía privatizar a las empresas, pero este proceso se hizo sin que existiera un sistema impositivo, porque en la URSS, donde todas las empresas eran propiedad del estado, no había beneficios empresariales. Una de las dificultades era que, al introducir un mercado –como instrumento de medida de la calidad–, tenían que introducirse, también, impuestos, mercados de materias primas, productos, etcétera. En este proceso se tenía que introducir un sistema fiscal. Este sistema, sin embargo, no se introdujo hasta más tarde y todavía hoy Rusia tiene un sistema fiscal más que deficiente. La evasión fiscal era (y sigue siendo) elevada y las empresas no tributaban lo que tributarian en un estado capitalista mínimamente avanzado. Los beneficios empresariales tributaban de manera muy deficiente o no lo hacían en absoluto. El estado se quedó rápidamente sin recursos. El único recurso que le quedó fue el de imprimir rublos y generar inflación. Eso provocó una pérdida del valor adquisitivo y la ruptura del acuerdo social que existía previamente. Todos los acuerdos sociales, salarios, pensiones, etcétera, dejaron de tener sentido. La inflación galopante obligó a los pensionistas a volver a trabajar y aniquiló toda la legalidad que se había acumulado durante la Unión Soviètica. Pero políticamente convenía, porque muchos de los empresarios no querían pagar impuetsos y porque era una manera de romper los acuerdos sociales que no podían cambiarse de un día para otro a golpe de decreto. El mecanismo para conseguirlo fue la devaluación de la moneda. Eso formaba parte del caso, que fue un caos planificado por determinados sectores sociales para desmontar la estructura administrativa del país.

¿Qué tipo de debates teníais con los trabajadores?

En este proceso, nuestro trabajo era intentar convencer a los trabajadores y sindicalistas que no vendieran su participación en la propiedad de la empresa, sino que la reinvidicassen para su colectivo laboral. En el momento clave de la transición, cuando Yeltsin llega al poder, el que hace es estimar el valor de todos los activos del país y dividirlo por el número de habitantes para asignar a cada habitante una participación en el valor del país. Este cálculo se hizo de manera fraudulenta. La gente recibió una especie de acciones y los directores de una empresa, si querían comprarla, tenían que reunir las acciones que valía para que el estado se la cediese. Lo que hicieron los empresarios fue comprar estas acciones a los trabajadores, mucho de los cuales llevaban dos mesos sin cobrar, sufriendo calamidades, y dispuestos a vender su participación a bajo precio, prácticamente los precios que les ofrecieron, porque así salían del brete en que se encontraban. La falta de perspectiva política y conocimientos económicos llevó a que la gente se desprendiese masivamente de estas acciones. La diferencia salarial en la URSS era de uno a seis. En este período surgió un núcleo de unas 200 ó 300 mil personas que, de repente, podían comprar el país. La única manera de que aquello fuera posible fue, evidentemente, a través del fraude, el robo y la extorsión.

¿Qué pensaban los trabajadores?

En la URSS la percepción de los trabajadores era que el director de la empresa no era una persona que los estuviera explotando (y, de hecho, era así), sino un intermediario entre ellos y un poder central que se encontraba muy lejos, el Gosplan, la oficina central de planificación en Moscú. Esta persona intermediaba entre el centro y ellos de manera paternalista. Por ese motivo muchos obreros pensaban que la transferencia a estos directores mejoraría todavía más su situación. Así que les vendieron sus acciones. Pero, obviamente, cuando esta persona pasó a tener la propiedad de la empresa ya no se comportó del mismo modo.

Uno de los problemas añadidos era que, si había una incultura económica entre los trabajadores, también la había entre esta clase burocrática. Eso contribuyó a la caída del país. Muchos de estos directores ni siquiera sabían actuar como capitalistas. El primer error que cometieron fue, una vez apropiadas las empresas, capturar como beneficio económico toda diferencia entre costes e ingreso. Es decir, no amortizaron la maquinaria. Es un error grave. Ningún gerente en un país capitalista es capaz de cometer un error así, no entender que algún día tendrá que reponer la maquinaria. Como que se trataba de empresas públicas, la inversión siempre la hacía el estado, no partía de una acumulación interna en la misma empresa. En algunos lugares, cosas como alguna reposición, reparar el techo o poner las bombillas podía correr a gasto de la empresa, pero en cualquier caso la gran inversión procedía del estado. Y estos gerentes que se apropian de las empresas que habían hecho funcionar durante decenios siguen actuando al día siguiente como lo hicieron durante todo aquel tiempo.

Durante la URSS, el Estado se quedaba antes con los beneficios. Había corrupción, pero vista la corrupción que hay hoy en día, la corrupción de aquella época nos parece de risa. Corrupción, en aquella época, quería decir que el director se llevaba a casa un televisor o dos botellas de champán. Era una corrupción que tenía efectos sobre todo en el plano moral. El drenaje de recursos se hacía en la infeiciencia y no porque nadie acumulase grandes cantidades de bienes materiales, entre otras cosas porque uno de los aspectos de la cultura, de la sociedad soviética (tampoco necesariamente demasiado sano, pero era parte de como era la gente) era la envidia. Si el vecino tenía demasiadas cosas, inmediatamente se generaba un entorno agresivo. Quien tenía, tenía que esconderlo y no hacer ostentación, porque de lo contrario tenía quedar explicacions de dónde había salido todo aquello. Era una sociedad que se vigilaba mutuamente y la corrupción estaba limitada.

Cuando llegó el cambio, esta corrupción ya no es de un televisor, sino de coches, casas, inversiones, dinero que se saca rápidamente al exterior. Estos supuestos empresarios se quedan con la empresa, pero la gestionan mal, no hacen, por ejemplo, ninguna inversión. Muchos se convirtieron en simples liquidadores de empresas. Es decir, compraron la empresa y vendieron la maquinaria como chatarra. Es cierto que la situación era muy difícil. Tal era el caos dentro de la Rusia post-soviética, que una fábrica de tejidos, por ejemplo, tenía muchas dificultades para conseguir algodón, porque los transportes no funcionaban o la materia prima se robaba durante el transporte. Al final muchos optaron por vender la maquinaria a los japoneses como chatarra a cambio de tener una cuenta corriente en Suiza, pongamos por caso. En muchos casos se vendieron los terrenos o los apartamentos que eran propiedad de la empresa. Estas liquidaciones no ayudaron a la economía, más bien todo lo contrario: mucha gente terminó en la calle y sin nada, ya que había vendido antes sus acciones de la empresa.

¿Qué papel jugó el capital extranjero?

Las empresas que aún se resistían se vieron forzadas a vender la propiedad a empresas extranjeras a precios muy bajos, la mayoría de las cuales tenía como objetivo cerrarlas para terminar con la competencia. Para evitar una catástrofe, en Polonia, por ejemplo, tuvieron que aprobar una ley excepcional que prohibía la compra de terreno por parte de alemanes. En Rusia, las "inversiones" fueron, sobre todo, estadounidenses. Durante toda la transición había un cierto papanatismo hacia la superioridad estadounidense. El pueblo ruso se ve en este momento derrotado por una potencia que económicamente parece mayor y más capaz, y por lo tanto, el país a imitiar se convierte inmediatamente en los EE.UU. Al menos para una parte de la sociedad. La otra se convirtió al antiamericanismo, que se irá reforzando con el paso del tiempo. En sus inicios había un elemento racional en todo esto, porque los directores rusos se habían limitado en su mayoría a liquidar empresas, pero esta esperanza se desvaneció rápidamente. Estados Unidos no optó por construir un aliado estratégico ayudando a su desarrollo, sino que intentó arruinar al país tanto como pudo. Se siguió vengando del enemigo de la Guerra fría en el pueblo ruso. No era un problema que tuvieran solamente los antiguos dirigentes del Kremlin, a algunos de los cuales los trató i sigue tratando muy bien, sino que era un conflicto que tenía con el pueblo ruso. Y el pueblo ruso ha pagado este odio de sectores influyentes de Estados Unidos y sus aliados. Si algún país ha sido beligerante con Rusia, ése ha sido EE.UU. Yo creo que a medio plazo el antiamericanismo jugará un papel fundamental en Rusia, porque el pueblo ruso se siente engañado y estafado. Todas estas empresas, en el mejor de los casos, se convirtierion en plataformas de distribución de mercancías del extranjero.

De hecho, la dependencia externa continúa siendo uno de los problemas de la economía rusa.

Rusia pasó de ser un país que tenía todo tipo de producción industrial a convertirse en un país exportador de materias primas. Lo que acaba salvando a Rusia es el gas y el petróleo. Pero, claro, eso no es propio de un país desarrollado, es propio de un país de la periferia que compensa todas sus deficiencias estructurales exportando materias primas: petróleo, gas, madera...

¿Qué explica la pasividad de la población rusa? 

Hay diversos factores que explican este fenómeno. En primer lugar, políticos y culturales. La gente había delegado la política a los dirigentes. La idea general era que otro tomase las decisiones, porque tomar decisiones, después del estalinismo, era un asunto arriesgado. La URSS era una sociedad que teóricamente estaba en manos de los ciudadanos, pero éstos en realidad no participaban políticamente ni tenían cultura política. El efecto desmoralizador que supuso ver cómo estos dirigentes, que hasta hace cuatro días hablaban de socialismo, se convertían en los primeros ladrones, fue enorme. El péndulo pasó rápidamente de un lado al otro. El rico quería demostrar que era rico, entre otros motivos, para atemorizar a la gente que tenía a su alrededor. Yo no he visto en Occidente tanta ostentación como la que había en la Rusia de entonces: en coches, en vestidos, en escoltas (como el país había quedado en manos de mafiosos y la ley no se aplicaba, muchas cosas se solucionaban simplemente a tiros). Uno de estos "nuevos rusos" podía llevar una escolta de 20 personas armadas, con las armas visibles. Veteranos de Afganistán, mafiosos... Empujando a la gente por la calle en Moscú mismo. La sensación de impotencia ciudadana, en un país donde hasta entonces los policías ni siquiera llevaban pistola cuando patrullaban (casi nunca pasaba nada), augmentó considerablemente.

¿Cuál fue el proceso que llevó del entusiasmo al desengaño y después a la nostalgia? 

Si la gente pudiera votar, lo haría a favor de volver a la situación anterior. Pero las estructuras han cambiado. Y los cambios no son fácilmente reversibles. Es un proceso largo, pero como todo proceso social, hay cosas que se van acumulando lentamente, hasta que en un momento dado explotan y después se aceleran inmediatamente.

¿De dónde venían los problemas? En los años veinte el estalinismo despolitizó a la sociedad. La participación política se transforma en una sumisión cuasirreligiosa. Las decisiones se van delegando en escalas superiores de la jerarquía, porque cualquier decisión podía hacerte terminar en un campo de concentración. La gente s elimitaba a cumplir estrictamente las órdenes. Eso empobrecía la sociedad. El estalinismo transformó un país agrario en uno industrial. En los treinta existe la sensación de que Rusia está asediada y de que en cualquier momento serán aniquilados. La sensación tenía una base real. Como estamos asediados, se piensa, hay que acabar con el enemigo en cualquiera de sus expresiones, entre ellas la disidencia.

La Segunda Guerra Mundial reactivó la sociedad por la sensación, nada equivocada, de que, o ganaban, o eran destruidos como nación. Se puso marcha de nuevo toda la creatividad revolucionaria: la gente no espera a recibir órdenes y toma la iniciativa para producir, para combatir, para improvisar la defensa. Pero terminada la Segunda Guerra Mundial, todo eso se termina. Después de la Segunda Guerra Mundial, la sensación de ser destruidos desaparece. Jruschov intenta corregir las desviaciones del estalinismo, pero el legado es demasiado grande. Después lo intentaron Kossiguin, Andrópov y, finalmente, Gorbachov. En la historia soviética hay un intento permanente de salir del modelo de socialismo estatalista para ir hacia un modelo descentralizado: en la Nueva Política Económica (NEP) de Lenin, en el intento de reforma de Kossiguin o en la perestroika de Gorbachov. Pero la inercia siempre fue demasiado grande. Breznev destituye a Jruschov, y durante su mandato, que parece muy tranquilo, el estancamiento se extiende como un cáncer. Breznev hace, a grandes rasgos, una combinación para salir del brete: saca todos los elementos represivos del estalinismo, pero manteniendo sus funciones económicas, muy estatalizadas e ineficientes. No hay incentivos materiales, ni incentivos económicos. Los incentivos morales no tienen una duración estructural, sólo se mantienen en tiempos de crisis y guerra. ¿Por qué trabajaba la gente durante el estalinismo? Por miedo. El estalinismo era un sistema brutal e inmoral, pero, tristemente, que funcionaba económicamente. Con Breznev se mantiene la fachada ideológica a la vez que se eliminan los castigos, y el sistema, lógicamente, se va pudriendo, de manera que, cuando llega Gorbachov al poder años después, se encuentra con una productividad muy baja.

Te doy un ejemplo: durante una serie de visitas a una fábrica vimos a un hombre sentado en una silla sin hacer nada. Cuando preguntamos cuál era su función, nos respondieron que formaba parte de la plantilla. "¿Y por qué lo tenéis sentado?", preguntamos. "Este hombre es un alcohoólico. Si lo ponemos en la cadena de producción nos causa problemas. Por lo tanto, preferimos tenerlo sentado y que no nos dé quebraderos de cabeza", me respondieron. Eso tiene una parte humana importante (nadie se planteaba su despido), que forma parte de la ambivalencia moral de la URSS. Pero eso mismo destruía el país. Porque, a finale de mes, cuando aquella persona recibía su salario, era el mismo que el del obrero que había ocupado su puesto de trabajo de ocho horas, generando un sentimiento de agravio comparativo. Así que mucha gente comenzaba a plantearse por qué esforzarse si, en cualquier caso, cobraría igual. Todo eso hizo que la gente perdiese el interés y la motivación por su trabajo, y agravó la situación. Pero, ¿cuál era la situación? ¿Una vuelta al estalinismo, a la coacción? ¿Introducir mecanismos de incentivos salariales?

Muchos ven en la reforma de Gorbachov la brecha por donde se coló el capitalismo.

La reforma era necesaria. Pero en esta situación, la gran mayoría social era incapaz de tomar la iniciativa. No hubo ningún diálogo social para corregir este tipo de situaciones, apra encontrar soluciones justas en lugar de normalizar un hecho que no lo era. Era una salida complicada, que necesitaba mucha participación de la gente, porque en el momento en que se descentraliza la economía, la gente no acaba de entender la necesidad de un socialismo autogestionario. Todo el mundo ve que un socialismo estatalizado –y mucho más después de la experiencia soviética– retrae la iniciativa popular y tiene aspectos muy desagradables. Pero un socialismo descentralizado implica que la sociedad tiene que crear tipos impositivos, límites sobre qué nivel de desigualdad es aceptable, cuál es el salario base para que las personas marginales como la del caso anterior no queden en situación de riesgo de pobreza, etcétera. Y eso implica una gran participación social para reorganizar a la sociedad. Si la personas se retraen, si se niegan a participar, si se hace una asamblea de trabajadores y nadie habla, la reforma no es posible. Éste era el problema.

Quienes se apropiarion de los recursos también se apropiaron de la iniciativa política. Y buscaron la brecha, que fue efectivamente la reforma, para convertir lo que tenía que ser una reforma de carácter socialista en un paso en dirección al capitalismo salvaje en un período muy breve de tiempo. Se cuelan por esa brecha, pero no por la reforma en sí, sino por la pasividad política de la población. Una población que había perdido su protagonismo, que no entendía lo que sucedía después de años de escuchar que aquel socialismo en el que vivían era el correcto. Es una situación muy complicada. Esta misma tradición jugó en contra del cambio hacia un modelo de socialismo descentralizado.

¿Qué pasó con el Partido Comunista?

Todos los partidos posteriores salieron del Partido Comunista. Y no de cualquier sitio, sino de la dirección misma, del Comité Central. Después del golpe de estado de Yeltsin [en 1993], la misma persona que antes ocupaba un cargo seguia ocupándolo en el nuevo régimen, sin cambiar de despacho ni de teléfonos. Una pequeña parte de la gente continuó en el proyecto de transformación social, pero no fue el caso, obviamente, de la mayoría de dirigentes, todos los cuales procedían del PCUS. En el PCUS existía la sensación de que el negocio se había ido a pique y había que montar otro. Cada uno se montó su propio partido, buscando un pretexto ideológico. Para aquella gente, educada en la época de Brezhnev, donde cada vez había más diferencias entre lo que se decía y lo que se hacía, el ejercicio de la política era el ejercicio del cinismo y de la mentira. En lugar de hablar del pueblo soviético comenzaron a hablar del pueblo ruso y la iniciativa individual. Pero son las mismas personas, que a veces, con la fe del consverso, adoptan otro catecismo, con el mismo cinismo que tenía antes.

Recuerdo la siguiente anécdota: el alcalde de Bucarest tomó la decisión de destruir el monumento a Marx. Un socialismo fue a verlo para protestar contra el fanatismo de llegar a destruir una estatua de Marx, que no tenía culpa de nada, y pedirle que detuviera la demolición. La respuesta que le dio fue: "No te preocupes. Probablemente tengas razón. Pero ahora la gente nos pide que la destruyamos. Si consegues cambiar su opinión, ven a verme de nuevo para que la vuelva a poner." La idea que había al detrás no es sólo la hipocresía de esta persona, sino que él se veía a sí mismo siempre como alcalde. Si para serlo antes tenía que colgar un retrato de Marx, ahora sólo tenía que cambiarlo por el de Milton Friedman. Y, si la gente cambiaba, entonces él sacaría el de Friedman y volvería a poner el de Marx.

El PCUS básicamente estalla en una serie de partidos políticos que después acaban convergiendo hasta lo que hoy es Rusia Unida. Tienen a algunos críticos con el gobierno soviético, pero básicamente se compone de antiguos funcionarios del partido y siguen funcionando del mismo modo que siempre lo habían hecho con sus aimgos, sus familias y sus círculos de influencia.

¿Y el núcleo duro del PCUS?

El PCUS se disolvió para disolver a la entidad que había designado a mucha gente en sus cargos. Al desaparecer esta entidad, nadie los podía echar, al menos tmeporalmente. Por ese motivo quien disuelve el PCUS es, básicamente, la misma dirección del propio PCUS. Y quieren una disolución rápida, no sea que haya otro golpe de estado y la nueva dirección los destituya a todos. Así se disuelve el organismo del cual, irónicamente, partía su legitimidad, en el que habían hecho carrera política y gracias al ocual ocuparon su cargo. El Partido Comunista restante se componía de una base social que, en buena medida, se sintió engañada, y que, adoptando una actitud nostálgica, lo reconstryue.

Pero sin ningún tipo de autocrítica y con un fuerte componente nacionalista.

La mayoría de dirigentes comunistas continua teniendo vínculos muy estrechos con el antiguo sistema. El Partido Comunista no ha jugado un papel radical de oposición a las medidas de liberalización. Juega un papel de acompañamiento, de "leal oposición". Por otra parte, una parte de estos cuadros intenta recuperar la situación que tenía en el pasado.

Con el cambio de sistema se podía pasar de tenir mucho poder a quedar mal colocado. La gente que quedó mal colocada se quedó en el Partido Comunista, junto a muchos que seguían compartiendo le ideal socialista, pero es un ideal socialista que mira, sobre todo, al pasado. Para muchas deestas personas, el programa simplemente es volver a lo que había antes, a pesar de que la historia no vuelve nunca para atrás. Esta nostalgia hace muy difícil que a corto plazo pueda recuperar un papel relevante. Todo esto, en cualquier caso, es muy incierto, como lo son todos los procesos sociales. El Partido Comunista de la Federación Rusa (KPRF), que actualmente es el principal partido de la oposición, tampoco tiene propuestas serias.

¿De dónden surge el nacionalismo?

Surgen de la percepción, real, de que los están destruyendo...

¿Y fenómenos hasta entonces desconocidos, como la xenofobia?

No eran fenómenos desconocidos, ése es era el problema. Uno de los elementos que articula el estalinismo en los últimos años es el antisemitismo. Los judíos tuvieron el papel de chivo expiatorio de los problemas de la URSS, de lo que no funcionaba. Yo lo viví durante la época de Gorbachov, a quien también acusaban de ser judío sectores próximos a Yeltsin. La envidia hacia los judíos era muy grande, porque los judíos, perseguidos secularmente, vieron en la URSS la posibilidad de liberarse. Muchos de los dirigentes bolcheviques son de origen judío. ¿Por qué? Porque son un grupo perseguido y porque su tradición interna de grupo oprimido es muy importante, para sobrevivir en la sociedad, obtener una cualificación. En la URSS, cuando comienza a generalizarse el acceso a las universidades y academias, los judíos animan a sus hijos a estudiar. Como consecuencia, la representación judía en la intelectualidad era enorme. Eso se interpretó entre la población rusa como si los judíos se ayudasen entre ellos o incluso conspirasen contra los rusos étnicos. Yo recuerdo haber visto en Leningrado, poco antes de la disolución de la URSS, carteles que parecían propios de la Alemania nazi, con lemas como "los judíos están destruyendo a la Unión Soviética" o "los judíos nos roban". El antisemitismo y el racismo fueron utilizados como válvula de escape para todo lo que fallaba en la URSS. A corto plazo, muchos judíos se marcharon del país, gracias también a la política de Israel, que favorecía su emigración, sabiendo perfectamente que se trataba de inmigrantes cualificados. Desde el punto de vista cuantitativo, puede que no fuera muy significativa, pero desde el punto de vista cualitativo sí que lo fue y contribuyó al declive del país.

¿Qué pasó con el resto de repúblicas soviéticas? 

En general no tuvieron muy buen final. No olvidemos que en las repúblicas bálticas la población rusa continua sin tener papeles. Con el argumento de que no conocen las lenguas propias de estos países se les niega el pasaporte y el derecho a votar. Hablamos de familias que llevan viviendo en el territorio desde hace generaciones, cientos de años. Y la Unión Europea permite esta aberración. Eso ha dividido el país en dos campos, porque son culturas y lenguas muy diferentes. Los rusos no son reconocidos en ninguna de las repúblicas bálticas como minoría. Evidentemente, eso genera un aumento del nacionalismo panruso y una dinámica muy peligrosa de cara al futuro. Los rusos que viven en Lituania, desprovistos de papeles, se convierten en mano de obra a bajo precio, que a su vez presiona el mercado laboral a la baja. Y además está la historia: los nacionalistas lituanos apoyaron a los alemanes durante la Segunda Guerra Mundia. Y dos generaciones son pocas.

La población rusa vive marginada, no tiene derecho a voto y en las zonas donde viven hay una falta de inversiones consciente y buscada. Todo eso tenía que haberse terminado con la Unión Europea, que teóricamente no permite este tipo de discriminación. Pero no ha pasado nada. Se ha permitido que estos países sigan funcionando así. De hecho, lo ha empeorado, porque el nacionalismo báltico se ve legitimado para continuar y aumentar esta discriminación.

¿El grupo de investigación continuó?

Continuó con muchísimas dificultades, y, desde el punto de vista institucional, está en la marginalidad. En Rusia los sujetos políticos continuan muy anclados en el pasado. El KPRF es un partido con muchas particularidades, especialmente en la dirección. Muchos de ellos tienen vínculos con gente muy alejada políticamente del comunismo. Cuanto más lejos queda todo aquello, cuanto más dura es la realidad, cuanto más pasa el tiempo, más se olvidan los defectos que tenía el sistema y más se idealiza. Hasta que no haya un cambio generacional es difícil que puedan surgir cosas nuevas. La primera generación que no tiene recuerdos y no ha estado implicada en aquel proceso, y que, por lo tanto, no tiene trapos sucios que esconder, ahora comienza a participar políticamente. Ya veremos lo que pasa.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

lunes, 30 de diciembre de 2013

(Vídeo) Alberto Miranda: “El debate soberanista en Cataluña no es más que una cortina de humo para evitar que la gente se cuestione el capitalismo”


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El director de laRepublica.es Alberto Miranda, ha intervenido hoy en el informativo de HispanTV opinando sobre la consulta soberanista catalana. Miranda, opinó sobre el anuncio del Partido Popular de Cataluña, que arremetió contra “la retórica separatista” del presidente catalán, Artur Más. La líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, dijo que los populares tienen previsto celebrar una convención contra el independentismo, el próximo enero.



Para Miranda, el oficialismo español, es decir, el Partido Popular y el Partido Socialista, no sienten temor en absoluto ante esta consulta, y afirma que “todo este falso debate sobre una consulta soberanista, no es más que una cortina de humo urdida por los partidos de la burguesía catalana como CiU, para evitar que la gente piense cual es el realmente el problema que padecen, que se llama capitalismo. Si este debate fuese sincero, si realmente se le quisiera preguntar a los catalanes sobre el debate que están poniendo encima de la mesa, la pregunta para esa consulta debería ser, ¿quién prefiere usted que le robe? a) La burguesía española b) la burguesía catalana” espetó.

“Artur Mas, o CiU, no son más que representantes políticos de las grandes empresas catalanas. De hecho, CiU o el propio PNV del País Vasco, han pactado en infinidad de ocasiones con el Partido Popular cuando este lo ha necesitado, y lo que han pactado han sido políticas que para lo que han servido es para aumentar el nivel de pobreza del conjunto de los españoles”.

Miranda criticó además la visita de Artur Mas a Israel declarando que “ha sido vergonzoso para todos los catalanes y para el conjunto de España, ver a Artur Mas en el mes de noviembre visitando la ciudad Vieja de Jerusalem de la mano de las autoridades Israelís, ninguneando y avalando con su presencia la ocupación de Palestina. Porque no nos equivoquemos nunca, Artur Mas, no es más, que un burgués que aprovecha el debate soberanista para sus propios intereses políticos”.
Ante la pregunta de qué pretende el Partido Popular con la iniciativa anunciada por Alicia Sánchez-Camacho de celebrar una convención contra el independentismo en enero, el director de laRepublica.es afirmó que “el Partido Popular, está entrando en ese juego en el que CiU se siente cómoda. El PP, se quieren erguir, como los únicos valedores de la unidad de España frente a los planteamientos rupturistas de la burguesía catalana. Y lo que pretenden, es dividir a la sociedad de Cataluña entre los que están a favor de la autodeterminación, avalados por CiU, y los que están en contra, apoyados por el PP”.

“Realmente, si este debate llega a fraguar habrán conseguido su objetivo, que es, sacar de la cabeza del pueblo catalán, la lucha de clases, lo que realmente marca las políticas de un país, que es la propiedad pública o privada de los medios de producción. Es decir, que gobierne el pueblo, o que gobiernen las empresas”.
“De nada sirve, un gobierno catalán independiente si es igual de capitalista que el gobierno español, como de nada sirve para los intereses de los trabajadores catalanes, un gobierno español, representado por el PP o por el PSOE, si ese gobierno sigue estando controlado por los grandes empresarios del país”.
“Esta cortina de humo, como decía al principio, sólo sirve para cubrir con un velo el verdadero problema de los trabajadores, y mucho más le convendría al pueblo catalán, levantarse para escuchar sus cadenas, y seguirlas para ver, que los capitalistas no tiene patria, y que sólo quitándose ese yugo, podrán alcanzar su libertad”.
Fuente: HispanTV

domingo, 29 de diciembre de 2013

La educación lo cambia todo

Cuba crea sus propias redes sociales para evadir el bloqueo de portales populares



Cuba desarrolla redes sociales como alternativa para contrarrestar los bloqueos de cuentas cubanas que realizan servidores de redes como Facebook o Twitter . Fuente: RT.




Russia Today.- Los cubanos denuncian que sus cuentas privadas de Facebook y Twitter han sufrido bloqueos y censura. Por ello se han desarrollado redes sociales nacionales alternativas que han ganado popularidad entre los isleños.

"Actos como el 1 de mayo, cuando los cubanos se han reunido para promover ese tipo de acto en Twitter, se han cerrado las cuentas en masa de muchos cubanos", comentó el periodista y bloguero Manuel Enríquez Lagarde.

Muchos cubanos denuncian que con sus páginas y perfiles en las populares redes sociales suceden cosas muy extrañas. Desaparecen con frecuencia los tuits o hay un bloqueo masivo de las portadas que a veces coincide con fechas memorables para los isleños.

En estos casos no siempre es posible determinar quién interfiere los muros de las redes sociales. Y aún más cuando en ocasiones parecen simples fallos técnicos.

Teniendo redes sociales propias y almacenadas digitalmente en Cuba, su población corre menos riesgo de ser silenciada en el mundo virtual, por lo menos en lo que se refiere al espacio Punto CU. La Tendedera y Reflejos son las alternativas cubanas a Facebook y Livejournal que empezaron a cobrar gran popularidad en el país.

"Tiene muchas herramientas que son útiles, sube videos, sube imágenes, se comparte música, además de la interactividad de los propios usuarios", comenta un internauta cubano. Es un pequeño paso en un futuro donde tengamos una independencia tecnológica


"Para ser una página nueva tiene muchas posibilidades, a nosotros, los usuarios cubanos que estamos utilizándola, nos da mucha alegría utilizar esa página porque nos ha dado mucha apertura", agregó otro usuario.

El grupo de desarrolladores CubaVa ahora está trabajando en Pitazo, un proyecto que deberá ser la réplica de Twitter. Contará con posibilidades de interactuar, colocar anuncios y promociones y también incluir espacios para la búsqueda de trabajo. Igual que en el caso de la Tendedera el diseño del interfaz tendrá motivos nacionales.

"Queremos dar alternativa a una red social que está manejada con principios cubanos, de cosas para los cubanos, es decir cosas que son basadas en nuestras raíces, en nuestros principios porque muchas redes sociales internacionales son muy generales y al final no te identificas con la red", compartió Julio César Torres, desarrollador principal de la Tendedera.

Para muchos cubanos que no tienen Internet en sus casas, las redes sociales nacionales son una forma de no perder el contacto con familiares y amigos. Los centros de computación especializados facilitan las herramientas necesarias para actualizar constantemente el perfil de cada uno. Y aunque los creadores de estas páginas web hablan con mucha cautela sobre el futuro de sus servicios, no descartan que sus ideas puedan interesar más allá del territorio isleño.

"Todos estos proyectos que se están llevando a cabo por el grupo de desarrollo CubaVa, es un pequeño paso en un futuro donde tengamos una independencia tecnológica, una independencia tecnológica para que se sepan realmente las cosas de Cuba. Y si logramos crecer como pensamos, es muy posible obtener alguna colaboración de algunos países de Latinoamérica, dependiendo del crecimiento que tengamos y de aceptación que tenga todo el proyecto", añadió Torres.

Es evidente que las redes sociales isleñas no se proponen conquistar el ciberespacio como lo hicieron Twitter y Facebook. Pero el hecho de que Cuba haya dado sus primeros pasos en ese terreno, significa que el país caribeño va en una dirección que le permitirá dejar en el pasado la percepción de que la isla e Internet son dos palabras desconectadas.

http://www.cubainformacion.tv/index.php/sociedad/53962-cuba-crea-sus-propias-redes-sociales-para-evadir-el-bloqueo-de-portales-populares

El Raval està en venda (Lip dub)


Aquest vídeo ha estat gravat pels veïns i veïnes del Raval en memòria de Juan Andrés Benítez, víctima de la repressió policial.

Aquest Lip Dub també vol ser una paròdia del vídeo que la mateixa Mercè Homs va protagonitzar com a part de la campanya electoral de CiU a Ciutat Vella: http://www.youtube.com/watch?v=iYqwjl...

Un altre colectiu que lluita per denunciar la violència policial al Raval ha estat el Colectivo La Llama http://www.youtube.com/watch?v=hC8-9y...